QUANTA
Un generador de entropía física de hardware abierto, con dos fuentes independientes que se pueden interrogar desde fuera.

El último capítulo de Cinco mil años tirando huesos termina con un instrumento que todavía no existe. Saca azar de dos fenómenos físicos, se vigila a sí mismo mientras lo hace y deja que cualquiera, desde fuera, le pregunte cómo va. Ese instrumento es QUANTA, y este experimento es el intento de pasarlo del papel a una placa de circuito.
Dos ruidos y un vigilante
Un dado cargado se parece mucho a uno bueno hasta que alguien lo tira mil veces, y por eso QUANTA no se conforma con dar números. Los saca de dos fuentes físicas independientes. La primera es un par de avalancha diferencial, dos ramas iguales llevadas al borde de la ruptura, donde la corriente se dispara en cascadas que nadie puede prever, y cuya resta conserva ese ruido. La segunda es una detección óptica balanceada, un LED que reparte su luz entre dos fotodiodos cuyas señales también se restan.
Encima va un calibre, un programa pequeño que audita las dos fuentes en tiempo real, y las dos se pueden interrogar desde fuera. Todo es abierto, del hardware y el firmware al software y la documentación.
El libro contra la realidad
El punto de partida fue un libro técnico de fabricación en siete partes, más un documento maestro, con la placa entera diseñada sobre el papel. En julio de 2026 lo contrasté con simulaciones SPICE, hojas de datos y recálculos, y no salió bien parado. La caja que prometía tenía el tamaño de un mechero plano, y según el plano de su fabricante la pantalla sola no cabía de ancho. El caudal prometido no se podía cumplir con las propias reglas del libro, y había anchos de banda por debajo de lo especificado. Las cifras de rendimiento del libro quedaron descartadas, y desde entonces el repositorio pone por delante lo medido, después la auditoría y, al final, el libro.
Mientras no haya placa, lo más parecido a una medida es el banco de simulación. Simula la electrónica de las dos fuentes y dibuja, para cada punto de prueba, la señal que debería verse en el osciloscopio el día que exista algo que pinchar.

Una placa que no llegó a pagarse
La primera placa, la A-0, llegó a tener esquemático, rutado y pedido de fabricación. Se anuló el 19 de julio de 2026 por un fallo de especificación, porque la pantalla OLED y el botón no tenían hardware detrás, y el pedido nunca se pagó. Su expediente se conserva en el repositorio como archivo y como cantera de la siguiente.

Su sucesora, la A-1, es a la vez instrumento de validación y producto. Tiene el esquemático cerrado y sin errores eléctricos, y ahora mismo se está rutando. Todavía no se ha fabricado, así que no hay ninguna medida física de entropía, y QUANTA tampoco es aleatoriedad certificada por un test de Bell.
Hasta que la placa exista y se mida, QUANTA no tiene cifras de caudal ni de tamaño. La auditoría ya enseñó lo que valen las que se escriben antes.
Bitácora
Rutado de la A-1
Con el esquemático cerrado, la placa está en fase de rutado. Todavía no se ha fabricado.
Esquemático cerrado
La A-1 es a la vez instrumento de validación y producto. Su esquemático está cerrado y pasa la verificación eléctrica sin errores.
A-0 anulada
La A-0 se anuló por un fallo de especificación. La pantalla OLED y el botón no tenían hardware detrás, y el pedido de fabricación no llegó a pagarse.
Auditoría del libro contra la realidad
Contrasté el libro técnico con simulaciones SPICE, hojas de datos y recálculos, y aparecieron errores graves. Había una caja geométricamente imposible, un caudal prometido que no se podía cumplir con las propias reglas del libro y anchos de banda por debajo de lo especificado. Las cifras de rendimiento del libro quedaron descartadas.
Libro técnico de fabricación
El punto de partida fue un libro de fabricación en siete partes, más un documento maestro, con el diseño completo de la placa.